21 de diciembre de 2009

Las cenas de navidad de Económicas

Hoy toca hablar de las cenas de Navidad de Económicas.

Desde el primer momento que llegué a la ciudad de la humedad me di cuenta que le iba a tener un odio tremendo. Pero la verdad es que con el tiempo, a la hroa de ver que puede que se acabe mi estancia aquí, echaré muchas cosas de menos, y una de ellas puede ser la cena de Navidad.

Tres han sido las cenas de navidad con gente de la clase que he hecho desde que estoy por bokeronlandia, todas ellas muy diferentes y en escenarios muy vareopintos.

La Primera

Fue el segundo año de carrera, a destacar que fue la priemra vez que estaba un viernes por la noche en Málaga (tocate los cohones manolín), fue el dia antes del sorteo de navidad. Nos lo pasamos muy bien u eso creo, aunque en el transcurso de la comida pasara un rato verwenza.

Al dia siguiente, a eso de las 11 de la mañana me llama alguién al movil que no tengo guardado, no se lo cojo, pero tras insistir varias veces selo cojo . Era nuestro "adorable" casero, diciendome que si el vecino de abajao nos queria matar.

Lo curioso es que ni pusimos musica y nos fuimos a las 2 un viernes de navidad, pero es que hay gente que le gusta dar por culo. El casero, muy chulo el por telefono (que bien domaico lo tenia la mujer), un poco más y nos dice que nos echa del piso, cuando no habiamos organizao naida en to el año.


La segunda

Esto fue un comidón a lo grande, tras unir las clases en tercero, se conoce amás gente y ya hacemos una comida a lo grande. Fuimos a una pizzeria un poco "mala" onde lo mehor era ver a Ana cual quinceañera tonteando con el ingeniero por telefono.

La gracia era que al dia siguiente tenia examen a las 8.30 y me tuve que ir prontico pa la casa.


La tercera

Esta ha sido la mejor, fuimos a comer a la Reja, donde los platos de pulpo a la gallega y demas pijadas. La porra con el churri era a que salia por 30 plomos, pero solo fueron 14.

De esta comida saco como conclusión que no me voy más a ningún lado con ester, que es una mala influencia de cojones.


Cada una de estas comidas ha tenido sus cosas buenas y tal vez sus cosas malas, pero destacar que todas tienen un nexo en común, y no es el alumbrado, si no que todas las cenas acabarón en el Moët, ese maravilloso sitio donde te roban las chaquetas y cualquiera le dice algo al gorila dela puerta.


3 comentarios:

  1. jajaja me ha encantado la mención especial q me has hecho en esta entrada. "lo mehor era ver a Ana cual quinceañera tonteando con el ingeniero por telefono" jajajaja

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  2. Este escrito es hasta ahora el merecedor del pulicher! sobre todo por el final. es pura poesia!

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