26 de septiembre de 2010

You are ¿ the/a ? dancing queen

24 de septiembre de 2010

Good Work

Hola a todos.

El pasado fín de semana se celebró en la villa de Puente Genil la XIV edición del campeonato de Andalucía de Baloncesto. La verdad es que ha hecho muhísima ilusión que se presenten los 3 equipos de ACB de Andalucía en el pueblo, hecho que hasta hace nada era absolutamente impensable.

Esta es la tercera temporada en el lado oscuro de la fuerza. Cuando decidí hacerme oficial de mesa no esperaba que fueran a traer partidos ACB a Puente Genil, y menos que me lo fueran a dar. La verdad es que es una oportunidad estupenda para ver de cerca lo que siempre he adorado. Alguna anécdota ha quedado de la experiencia que me gustaría contaros. El viernes se disputó el Unicaja-Granada, el a la postre el más igualadado- y accidentado- partido del torneo.

Ser "mesa" puede traer sus complicaciones, y es que todo buen amante del baloncesto en la campiña de Córdoba conocerá el marcador más grande del mundo, el cual no se encuentra en el Staples Center ni parecidos, si no en el pabellón "Alcalde Miguel Salas" de Puente-Genil. Famoso por sus bombillas "de las gordas".

Este marcador infunde el pánico entre cualquier mesa que se aprecie al acercarse a la villa del Genil a arbitrar un partido. Siempre nos muestra algo nuevo en su repertorio por lo que nunca se sabe "por donde nos va a salir".

El Viernes decidió quedarse bloqueado 8 veces, teniendo que parar el partido en todas esas ocasiones el encargado del marcador -yo- (Dos horas y cuarto duró el amistoso). Esto hizó agotar poco a poco la paciencia a lo jugadores. El detonante fue cuando en la última jugada del partido, quedadno solo 1 segundo en el marcador, se pitará una falta de tiro dentro de tiempo cuando claramente no lo estaba. El problema fue que este querido marcador siempre tarda dos segundos en arrancar el primer segundo siempre que se reinicia habiendo estado parado.

Esto encendió los animos de los jugadores del Granada, haciendo que empezarán a señalarnos a la mesa y hacer gestos de reprobación. Al mismo tiempo que su delegado intentaba arrancarnos la cabeza.

La palma se la llevó mi amigo Joe Ingles, el cual me señalo y me hizó el signo de "wen trabajao", para acompañarlo con aplausos. Una vez acabado el partido tras los tiros libres se volvió a acercar, para repetir el mismo gesto. Tras intentar explicarme me asentó con la cabeza ("que si que si maskina") para volver a indicarme que lo habia hecho como un campeón!

Supongo que esto es lo que se llama "gajes del oficio".

22 de septiembre de 2010

Sally Gladwin

Hola a todos!

En esta entrega quiero hablar un poco sobre "My Host Mother".


Es un poco excitante estar a la espera de conocer como será la familia con la que vas a vivir un mes, y a la vez es una loteria. He conocido casos muy diferentes. Gente que ha estado encantada con su familia (incluso le han buscado trabajo) y gente que ha tenido que apartar las pulgas de su colchón. Yo la verdad es que estuve bastante agusto con mi "Muje".

Yo estuve viviendo con una madre soltera (del marido nunca hablamos). También compartía "home" junto a su hija y un chico polaco.

El chico polaco (Simon), estaba trabajando como cámara junto a otros chicos de su misma nacionalidad. Lo vería como 6 o 7 veces en un mes y no se dispidió de mi. A mi "muje" le caia mal por que nunca hablaba con ella, rechazó comer su comida por que no le gustaba y nunca quería relacionarse con nosotros. Para mí un completo deconocido.

Mi "hermana". Otra completa desconocida para mí. No se donde pasaba el tiempo pero la vería solo un puñado de veces. No comía con nosotros, lo hacía en su cuarto. Supongo que estaría harta de que hubiera gente nueva en su casa cada mes y aunque siempre fue simpática conmigo tampoco hizo nada por que me integrara. Siempre la recordaré por el día que me recibió en bragas y por sus amigas las borrachas.

Mi "muje" tendría unos 60 años. tenía tres hijos aunque dos de ellos estaban casados y vivian fuera del hogar, teniendo uno de ellos una preciosa hija (Autunm). Era una gran amante de la costura y de la fabricación de joyas artesanales. Practicamente pasaba siempre su tiempo libre haciendo esto mientras veia la tele alguno de sus programas favoritos como el "deal or no deal" (allá tú) o alguna película de su gran colección. Míticas fueron las veces que me regaño por hablarle mientras estaba viendo la tele, pero es que era imposible pillarla de otra manera.

Seguramente lo que más quiera en su vida Sally no sea ni su nieta, ni su novio ni sus hijos. Su perro, Apollo. Es muy común en Inglaterra por la experiencia que he vivido (supongo por que nunca salen de su casa) el amor loco por sus perros. Y Sally no era menos. Muerto de miedo me hallaba el día que no era capaz de sacarle del jardín, viéndome ya asesinado por esta inglesa. Miedo que solo fue comparable al día en el que le pregunté que si Hugh Lauire era inglés o el día que me gritó "Stupid" por no explicarle que el DNI español hay que fotocopiarlo por los dos lados.

Normalmente me gusta recordar el día de mi cumpleaños con ella. Una semana antes de mi cumpleaños me habia preguntado que edad tenía, a lo que le conteste que el día 16 era mi cumpleaños.

LLegó el día, la verdad es que no esperaba ningún regalo, tal vez un típico card... nos encontrabamos cenando a la hora típca (6 de la tarde) cuando me pregunta:

- Carlos, your birthday it´s todady or tomorrow?
- Today!
- {Sally wathching Tv}

Y es que no era una persona muy detallosa (so mean) .......


Cuando hablaba sobre ella a mis amigos del College la criticaban mucho. Supongo por que no eran capaces de aprecias la tortilla de macarrones, o los espaguettis con hojas de espinacas o su sentido del afecto humano. Pero la verdad es que yo le cogí un gran cariño a esta mujer, una mujer inglesa "de pura cepa"

20 de septiembre de 2010

Despedida de Málaga. 2/2

A veces no sabemos por que dejamos lo que nos llena tanto atrás, seguramente sea para coger algo de fuerza y emprenderlo mucho mejor que nunca.

Con este espíritu retomo mi blog, para intentar no faltarle nunca más la atención que me gusta sobre él. Y para ello quisiera escribir la entrada que más tiempo llevo esperando escribir, aunque algunos comentarios que me han llegado al blog (no se de quién) un poco más y me hace retroceder en mi intento. Aquí comienza mi despedida de Málaga II.

Como mal hijo del vecino mucho tiempo tardé en apreciar lo que tenía entre manos. Como bien sabeís todos los que me conoceís mi estancía en la ciudad de la humedad mis dos primeros años no fueron del todo de mi agrado, haciendo esto tal vez cegarme en las cosas buenas que siempre rodean a las cosas (cosa muy importante esta).

Como en todas lo importante en la vida siempre hubo un punto de inflexión para mí en Málaga. Mi forma de ver a Málaga comenzó a cambiar para mí a finales de mi segundo curso, cuando mi vida (sin controlarla yo en ese caso) giró (a mucho mejor) de forma inesperada. Esto me permitió disfrutar mucho más de esta particular ciudad y sobre todo acercarme más a mis amigos de la universidad y malagueños (especialmente churrianeros).

Yo noy soy bueno, o eso creo, recordando los pequeños buenos momentos. Pero lo que si que me llevo para siempre es la sensación de haber disfrutado muchísimo de vivir esta ciudad y conocer a muchísima gente que me ha marcado para siempre.

He disfrutado muchísimo de mi plaza de la Merced, de mis amigos de la plaza, de cruzar la calle Larios y alzar la vista en la plaza de la constitución o de cruzar el maravilloso paseo marítimo de El Palo.

Me enorgullece el haber intentado conocer esta ciudad, conocer sus calles y algunos de sus rincones. Echaré de menos mis bares favoritos, el intentar ir a ver al Unicaja (ahora lo arbitro, jeje) y el perderme en La Palmilla.

No se lo que voy a hacer este año sin mi cuarto, sin mi piso y sin mis vecinos. Vivir en la tranquilidad en la que vivía en ese piso y con la contínua diversión de sus Jueves. sin subir a la facultad oyendo vociferar a los habitantes de la Cruz Verde.

A mis amigos malagueños siempre les ha dolido mi comentarios hacia esta ciudad. Lo que no se es si ellos llegaron a darse cuenta de que yo solo buscaba en ello transmitirles mi creciente cariño a mi ciudad durante cuatro años, cariño que nunca creí que iba a crecer tanto.

No se a donde deparará mi futuro, si será cerca o muy lejos de Málaga. Lo que si se es que siempre será una ciudad especial para mí y que intentaré no dejarla de lado nunca, por que lo que he vivido en ella durará para siempre.

Echaré muchísimas cosas de menos, me da miedo el cambio. Y ante todo me da pena saber que hay un momento para todo, y que mi momento en Málaga parece haber tocado a su fín.

Y es que nunca aprecio nada en su justa medida hasta que lo pierdo.