Bueno, por fin acabé los examenes. En estos (largos) dias he pensado mucho en el blog, y la verdad es que tengo algunas ideas pensadas.
Pero hoy no os vengo con nada de eso. Os traigo una narración sobre mi panaderia y el entorno que le rodea.
Aunque eso es otro tema aparte, mi vida en Málaga en los dos últimos años dió un giro por completo, y gran parte de la culpa de ello tengo claro que fue la nueva zona donde nos fuimos a vivir. El barrio de la Merced es un barrio típico malagueño, donde es difícil encontrar a nenes peinados a lenwetazos de perros y lo que llena las calles es ese acento tan característico, calcetines que asoman por los pantalones y un elevado nivel de paro, que se respira especialmente en el corazón del barrio.
El epicentro donde gira todo en mi barrio pese a lo que alugunos pudieran pensar no es la “casa natural de Picasso”, no es la plaza de la Merced ni el teatro Cervantes, ni si quiera (aún a mi pesar) es la chuguarmeria Madre de Dios. El centro del barrio y donde se hace vida es la Panaderia (o como llaman allí: “panificadora”).
Algo que echaré de menos de Málaga (sí, hay cosas que echaré de menos) son sus panaderias. Aunque sea complicado ser capaz de desenvolverse en ellas debido a las variantes que existen solo en Málaga (piñas, malagueñas, gallegas, pitufos y millones de productos varios) he de decir que el nivel del pan malagueño es muy superior al pontanes, nos llevan siglos de ventaja. Echaré mucho de menos mi panaderia, como hice constar a sus trabajadoras.
Las panaderas son muy simpáticas (y un tanto locas), siendo una de ellas especialmente guapa. Triste fue el día (poco duró la tristeza al ver el nuevo fichaje: “la rubia” como la llaman los “tios de la panaderia) en el que de pronto dejó de venir a trabajar.
Yo como soy una mente inquieta tuvo que preguntarle a una de sus compañeras que le había pasado a esa linda mujer (“perdona tu compañera, ¿ha muerto?”). La verdad es que me rompió un poco el corazón enterarme de que su baja había sido provocada por un maldito embarazo que rompía todas mis esperanzas con ella. El momento gracioso vino al mes cuando mientras estaba comprando pan, llego la panadera con su bebe, y la compañera le espetó a viva voz que yo era el que le había preguntado si había “muerto”.
Poco días después también viví una situación un tanto cómica, cuando le pregunté con toda mi mejor intención a la rubia“que es lo que tienes caliente”. Rafa, como es muy mal pensado, comenzó a reirse. La pobre panadera se puso colorada. He de decir que me referí a que si había pan en el horno.

Pero desde luego, lo mejor que tien es su entorno y sus cliente. En su puerta siempre (siempre es siempre) está la crême del barrio. Unos 10 tios (que supongo que estarán en paro) que están dispuestos a comentar sobre su Málaga y sobre las ayudas que deberian recibir del Estado (no se por qué). Para amenizar las horas siempre están acompañados de latas de cerveza que adquieren en el super del barrio (les gusta reflotar la económica del barrio), la rica cerveza Kholer. Además en las últimas semanas, supongo que incentivados por la brisa veraniega, a las cervezas le acompañaban ricos manjares preparados por sus señoras, que iban desde anchoas a todo tipo de piscolabis.
Y es que ahora, cuando llega el final y después de haberlo maldecido tanto, me da miedo echar de menos esa horrible ciudad.
hay ke ver lo ke has liado para decir ke en 4 años no as podio follarte a la panadera....
ResponderEliminarY despues me decis que censuro....manda cohones
ResponderEliminarjoder carlos tu tienes q derretir las sillas de plastico y x cierto al final exaras de menos malaga q aunq sea una mierda es mejor q el pueblo
ResponderEliminarEsta entrada tiene poca chicha...no representa realmente el potencial de la panaderia y sus individuos...
ResponderEliminarSe ve que el paron examencistico te ha sentao muu reguleramente
Mi gran duda es: llendo todos los dias a la panaderia no te distes cuenta de q la panadera estaba preñada hasta q se tubo de dar de bajar para reventar???????
ResponderEliminarSiento decirtelo amigo eres un enfermo. Y no te acerques a las mujeres con bombo.
Mira q me parece cobarde poner comentarios asi de despectivos utilizando el anonimato, q valientes colega
ResponderEliminarPD: CACHONDO
k razon lleva el maricon del angulo
ResponderEliminarbuenisimo lo de k tiene en el horno jajajaj
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