En estos momentos tan tortuosos para la búsqueda de un trabajo (y para encontrar cierta estabilidad económica), parece que la suerte- la cual tantas veces he criticado- me ha sonreido de frente y me ha dado "en toa la boka" brindándome la oportunidad de trabajar en una empresa de grandes dimensiones como es Leroy Merlin y al mismo tiempo alejándome (en el sentido positivo y en el negativo) de la oportunidad de haber vivido en Polonia o en Panamá.
Espero que me vaya bien y no me encuentre de nuevo en breves en la querida oficina del INEM....
Este proceso de búsqueda ha sido duro y desastroso. Pero a la vez muy divertido. Me gustaría profundizar en el (ahora sin tilde, no lo olvidemos), pues creo que puede ser de interés, como se deben de contar todas las historias, por el final.
Esto es un consejo que muchos de ustedes teneís que aprender: Habrá empresas que se fijarán al detalle de vuestros méritos académicos y formativos. Pero en la mayoría NO. Por lo que te escojan o no en una empresa puede venir influenciado por pequeños detalles. Y por ello os voy a mostrar que es lo que NO teneís que hacer.
El proceso de Leroy Merlin constó de 3 fases. Primero una entrevista personal con una Psicóloga, luego una dinámica de 5 horas con otros compañeros (los cuales fueron los únicos que no fueron hienas de las dinámicas a las que he asistido) y por último otra fase de entrevistas.
A esta tercera fase acudí bastante nervioso, distándome esto bastante de como asistí al resto a las que he ido, pues la situación a las que acudía a las otras invitaba a no llevar presión. Nada más llegar el jefe de recursos humanos me comunicó que tenía bastante seguro que me iba a seleccionar.
Ante esto cualquier persona normal se hubiera tanquilizado y sentido seguro (pero yo no soy normal). El miedo a super cagarla me hizo ponerme tan nervioso que hizo que diera un clinic de todo lo que no hay que hacer en una entrevista. Para abrir boca, nada mas decirme esto le comenté que estaba MUY NERVIOSO POR CAGARLA.
Acto seguido me hizo una entrevista la ayudante de recusos humanos de la tienda (que por cierto era muy guapa). En esta entrevista creo que no dije ninguna barbaridad de gran calibre, aunque me puse a sudar (cosa que en Diciembre no creo que era muy normal). Entre que el cuarto era pequeño, y lo nervioso que estaba no hubo otra salida. Evidentemente (no lo hagais niños) se lo comente a ella.
Luego me entrevisto la jefa de la tienda. Toda persona que manda sobre unas 200-250 personas de forma instintiva podemos llegar a pensar que será una persona algo seria y con cierto aire de autoridad. En vez de esto me encuentro con una señora con una sonrisa tan amplia como su cara y una felicidad que llenaba toda la habitación.
Esto no creo que sea un consejo que te den en los cursos del INEM..... la verdad es que para nada buscaba hacerle "la pelota" ni nada por el estilo, pero fue lo que me salió! Al ver mi enorme cagada intenté remediarlo, anuque creo que mis explciaciones para ello fueron peor que la cagada.
Por último llego de nuevo el primer hombre, al que al preguntarme por como habian ido las otras dos entrevistas le comenté lo sucedido. Las carcajadas que se dió desde luego que no fueron pocas, y muy muy justificadas.
Menos mal que, por lo que creo, la decisión ya la tenían tomada, y no dependió de mi habilidad para "cerrar los tratos".
Esta mujer va a ser mi próxima jefa, solo espero que cuando me vea por la tienda y al verme la cara no tengo que irremediablemente reirse!
Por una vez no me voy a meter contigo, sino q te voy a desear suerte. Pero no lo tomes por costumbre. Te lo has currado y te lo mereces. Me suena hasta mal hablarte bien y no meterme contigo pero weno.
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